Boletín
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Lecturas para los tiempos devocionales de la semana del 13 al 19 de febrero de 2012 Lunes: Deuteronomio 12:1-10 Martes: Deuteronomio 12:11-18 Miércoles: Deuteronomio 12:19-28 Jueves: Deuteronomio 12:29-32 Viernes: Deuteronomio 13:1-5 Sábado: Deuteronomio 13:6-17 Domingo: Deuteronomio 14 En el marco del estudio de la serie "Los 10 mandamientos" Dios les de tiempos especiales con Él.
Serie: Los 10 mandamientos – Mensaje 6TERCER MANDAMIENTO:"No tomarás el nombre de Johová tu Dios en vano" Éxodo 20:7Tema: Una generación que diga“vimos tu gloria"Propósito: Que los discípulos puedan santificar el Nombre de Dios en sus vidas para representarlo dignamente y dar un testimonio eficaz del Señor.
¿Santificarán el Nombre de Dios nuestros hijos? La salvación está en las manos soberanas de Dios. El escoge y llama a los suyos a Si mismo. A menos que Dios obre en el corazón de un niño, todos nuestros esfuerzos son en vano. Sin embargo, esto no significa que no debamos laborar, pues el labrador si quiere cosechar debe trabajar primero. Tenemos el privilegio de ser, principalmente como padres, instrumentos de Dios. ¿Cuál es nuestra responsabilidad como sembradores? Los niños nacen con una naturaleza de pecado heredada. Nadie tiene que enseñarla a un bebé a retorcerse y llorar cuando no quiere la cuna, él está expresando su naturaleza rebelde. Pero aun así, hay una apertura en ellos a la verdad espiritual que está ausente en muchos adultos, no están “endurecidos” por el engaño del pecado (He 3:13), les encanta escuchar historias de la Biblia y cantar acerca de Jesús. El interés espiritual es un paso hacia la salvación, pero no es la salvación. La labor del sembrador es mantener el Evangelio frente al niño, sembrar la Palabra de Dios en cada oportunidad, desquebrajar los terrones de tierra con disciplina, entrenamiento y regarla con oración incesante. La actitud del sembrador deber ser de FE. Dios nos ha dado esperanza para nuestra siembra del Evangelio en los corazones: La Palabra de Dios es poderosa, hay seguridad de que habrá una cosecha de algún tipo ¡Aleluya! Pastora Rebeca de Martínez
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