Boletín
Serie: Los 10 mandamientos – Mensaje 5SEGUNDO MANDAMIENTO“La verdadera adoración”En espíritu y verdad
Propósito: Que los discípulos conozcan la manera de Dios para adorarle y decidan exaltar, con todo su corazón, a Jesucristo Rey de reyes.
Introducción.
No te harás imagen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra: No te inclinarás á ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso… Ex. 20:4-6.
¿Cuál es la verdadera adoración? ¿Cómo hemos de adorar a Dios? Según su revelación: Jesucristo. Juan 4:23-24. Veamos tres caras de la adoración… I- Le adoramos obedeciendo sus mandamientos. Deut. 5:8-10; 11:26-28.
II- Le adoramos edificando su santuario para todas las naciones de la tierra. Deut. 12:11,13-14; Mar. 11:17.
III- Le adoramos celebrando sus fiestas. Deut. 16:16; Salmos 81:1-4.
CONCLUSIONES. Hebreos 13:20-21.
“El corazón de la iglesia”¿Qué hace que una iglesia sea exitosa? ¿Una gran asistencia el domingo por la mañana? ¿Un presupuesto multimillonario en dólares? ¿Un local ultramoderno? Todos sabemos que esos no son los criterios que definen a una iglesia exitosa. Ya sea que nuestra iglesia albergue a multitudes, o que tan sólo tenga unos cuantos asistentes, las cifras no son la medida que Dios usa para el éxito. El mira el corazón de la iglesia.
El apóstol Pablo estableció una iglesia importante en Tesalónica, la ciudad capital de Macedonia. Mostró su deseo para los miembros de la iglesia allí cuando escribió: "y que el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros, y para con todos..., a fin de que Él afirme vuestros corazones irreprensibles en santidad" (1 Ts. 3:12-13). Con estas palabras, Pablo nos mostró dos características que son vitales para un cuerpo de creyentes exitosos - el amor de unos por otros y la santidad.
Las congregaciones, los locales de las iglesias y los presupuestos llegan en diferentes tamaños. La verdadera medida del éxito la demuestran los seguidores de Cristo que aman a Dios y que se aman unos a otros, y que están comprometidos a vivir vidas santas. Nuestro desafío puede encontrarse en las palabras del profeta Miqueas: "¿Y qué es lo que demanda el SEÑOR de ti, sino sólo practicar la justicia, amar la misericordia y andar humildemente con tu Dios?" (6:8). __ CHK Tomado de Nuestro Pan Diario |


